Un mundo libre de plástico

En 2019 el deseo del consumidor por un mundo libre de plástico sigue creciendo. El plástico utilizado en el envasado de un solo uso para alimentos y bebidas y el micro plástico en los productos de belleza y cuidado personal y del hogar, así como el producido por la industria de la moda rápida se encuentra bajo intenso escrutinio. El “efecto planeta azul” se enfoca en los desperdicios plásticos que terminan contaminando el mundo natural.

Envases plásticos por todos lados, bajas tasas de reciclaje y la cultura del desecho

Euromonitor International estima que el 63% de los envases de alimentos, bebidas, productos de belleza, cuidado del hogar y alimentos para mascotas están hechos de plástico.

El plástico se ha vuelto el material preferido por un abanico de razones, incluyendo su versatilidad y durabilidad y ha contribuido significativamente a la reducción del desperdicio de alimentos a nivel global.

La tasa a la cual se recupera, recicla y reutiliza la gran cantidad de envases plásticos está lejos de ser óptima y eso constituye el corazón de esta tendencia. En general los consumidores no saben lo que puede y no puede ser reciclado, en parte debido a la poca estandarización en el envasado tanto a nivel global como local.

Alemania cuenta con altas tasas de reciclaje, con esquemas de retorno de depósitos por botellas plásticas y programas de reciclaje municipal eficientes que contribuyen a la reducción en el desperdicio plástico. Sin embargo, muchos países no cuentan con la infraestructura, recursos o la política necesaria para establecer un sistema similar.

Para complicar más el problema del desperdicio, vivimos en una sociedad que todo lo deshecha, donde los alimentos y bebidas al paso se vuelven cada vez más comunes en la medida que las personas intentan manejar sus ocupadas vidas y buscar soluciones convenientes.

Los consumidores están dispuestos a pagar más por productos reciclables y amigables con el medio ambiente

Los consumidores actuales son más sensibles a los problemas derivados del desperdicio plástico y esto está teniendo un impacto en sus hábitos de compra.

El porcentaje de consumidores que están dispuestos a pagar más por alimentos envasados, frescos y ambientalmente conscientes o amigables se ha incrementado en los últimos dos años. También ha aumentado el porcentaje de quienes sienten que los envases reciclables influyen en la compra de bebidas.

IKEA en Suecia y Iceland en Reino Unido responden a la tendencia hacia un mundo libre de plástico

La gigante sueca de muebles IKEA es un ejemplo de cómo la industria está ayudando a reducir el impacto negativo del plástico.

La empresa está eliminando los plásticos derivados del petróleo, comprometiéndose a fabricar todos sus productos en base a materiales reciclados a partir de agosto de 2020 y eliminando los productos plásticos de un solo uso como bombillas, platos y tazas de sus tiendas y restaurantes para el 2020.

La cadena de supermercados de productos congelados del Reino Unido, Iceland, anunció recientemente sus planes para eliminar los envases de plástico de su línea de productos de etiqueta privada para el 2023.

Las bandejas de plástico serán reemplazadas por bandejas de papel. La empresa está trabajando para reemplazar el sello de plástico actualmente utilizado con un film alternativo libre de plástico. El objetivo es lograr que todo su envasado de papel y otros tipos de envases para sus productos de etiqueta privada sean totalmente reciclables en instalaciones de recolección de desperdicios domésticos o instalaciones en el punto de venta.

Para entender más sobre la evolución de esta tendencia y preferencias de los consumidores descarga Las 10 principales tendencias globales de consumo para 2019.